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Desde sus mismos comienzos resulta evidente lo que Dunlop se
propuso: ofrecer una mejor experiencia de conducción
a conductores tanto de coche como de moto.
Curiosamente, la historia no empieza sobre cuatro ruedas; ni
siquiera sobre dos, sino sobre tres. En 1888 el fundador
de Dunlop, John Boyd Dunlop, se fijó en su hijo
pequeño, que conducía un triciclo con neumáticos
de caucho macizo sobre el empedrado. Observó que el niño
no iba muy rápido y que tampoco parecía muy cómodo.
Intentando que su hijo se desplazara con más suavidad
y pudiera maniobrar mejor, Dunlop tomó el triciclo, envolvió
las ruedas con láminas finas de caucho, las pegó
y las infló con una bomba para balones de fútbol.
De ese modo creó el primer sistema de amortiguamiento
por aire de la historia, y puso los cimientos del primer
neumático propiamente dicho.
Menos de un año después, el invento de Dunlop
hizo su debut en carrera sobre dos ruedas.
Al hacer posible que un corredor poco conocido venciese fácilmente
a rivales superiores en una serie de carreras de bicicletas,
gracias a la ventaja que le daban los neumáticos, la
competición deportiva se convirtió de inmediato
en rasgo constitutivo de la tradición Dunlop.
Acto seguido, Dunlop patentó la idea y empezó
a perfeccionar su invento en forma de empresa comercial, fundando
lo que pronto se conocería como Dunlop Pneumatic
Tyre Co. Ltd.
En 1890 abrió su primera fábrica de neumáticos
en Dublín, y tres años después la primera
en la Europa continental, en Hanau (Alemania). En 1895 los neumáticos
Dunlop se vendían también en Francia y Canadá,
y se fabricaban en Australia y Estados Unidos. En 1898 el negocio
había desbordado la base de Dublín, y la producción
se trasladó a Inglaterra, primero a Coventry y luego,
en 1902, a un emplazamiento de 400 acres en Birmingham, que
posteriormente se conocería como Fort Dunlop.
En 1910 Dunlop plantó la bandera en Malasia, estableciendo
una plantación de caucho de 20.235 hectáreas.
En 1913 la primera fábrica japonesa de neumáticos
abrió sus puertas en Kobe. En veinte años, Dunlop
había dejado obsoleto el neumático macizo
y pasado de pionero a primera empresa multinacional de ámbito
mundial. Fabricaba en todo el mundo y vendía en todo
el mundo.
El espíritu empresarial del padre fundador se convirtió
en el rasgo distintivo de la empresa, percibiéndose de
manera evidente que para ser una corporación multinacional
de éxito la empresa debería seguir siendo pionera
en investigación y desarrollo tanto como en la faceta
comercial. El objetivo de Dunlop era y es producir continuamente
mejores productos para mejorar las prestaciones de los vehículos
y la experiencia de conducción de sus conductores.
A comienzos de la Segunda Guerra Mundial, Dunlop era sinónimo
de éxito en un conjunto de actividades; no sólo
en neumáticos, donde reinaba en solitario dentro y fuera
de la pista de carreras, sino también en frenos,
ruedas, pelotas de tenis y golf, revestimiento de suelos
y otros productos industriales de caucho. La supremacía
duraría hasta finales de los años 60.
En 1984 se produjo la fusión de las operaciones de neumáticos
europeas y estadounidenses
de Dunlop con su negocio en Japón, como parte del grupo
Sumitomo. En 1999 Sumitomo y The Goodyear Tyre & Rubber
Company acordaron una alianza global, convirtiéndose
en el mayor productor mundial de neumáticos. Dunlop de
Europa ahora forma parte de esa empresa conjunta, englobando
seis empresas, y está integrada en Goodyear Dunlop
Tyres B.V. |
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